Nuevo director de la Escuela de Artes Dramáticas propone la actualización de la carrera y un teatro más cercano al público

Tomás Gómez Huertas, Periodista, Oficina de Divulgación e Información.

“El teatro debe bajar del olimpo y acercarse a las personas para darse a conocer y para ser disfrutado”. Esa es la premisa con la que el M.A. Juan Carlos Calderón asume la dirección de la Escuela de Artes Dramáticas (EAD) de la Universidad de Costa Rica.

Confiado en que los cuatro años de gestión que tiene por delante sean suficientes para cumplir su plan de trabajo, Calderón llega con una propuesta ambiciosa que busca mejorar las condiciones de una carrera donde cada año más de 400 personas realizan el proceso de admisión.

La profesión teatral se ha transformado y además de aparecer en escena, los actores y las actrices incursionan cada vez más en áreas técnicas y logísticas, un tema en el cual el académico asegura que también se invertirán esfuerzos.

Hoja de ruta

El proyecto de trabajo de Calderón incluye oportunidades para el estudiantado, mejora de las instalaciones y atención a las necesidades de las y los profesores.

Según explicó, se trabajará en la implementación de una nueva malla curricular, en la atención del hacinamiento que tiene la EAD, que en menos de diez años ha triplicado su población estudiantil sin mejoras sustantivas en sus instalaciones. Además, se buscarán soluciones a la problemática del interinazgo dado que actualmente de 25 docentes que integran la Escuela, 20 laboran sin una plaza fija.

Para las y los estudiantes se espera fomentar el apoyo a diversas iniciativas para atender su preparación más allá de las aulas, ya sea dandosoporte a proyectos teatrales, gestionando recursos para su formación complementaria en el exterior o dándole continuidad a la labor de internacionalización iniciada por la Dirección anterior que le ha permitido a los alumnos un importante trabajo con pares de diversas nacionalidades.

En el ámbito académico, se dará atención al tema de la Licenciatura, pues muchas y muchos estudiantes postergan la obtención de este grado, generando una sobredemanda de los cursos en los niveles más avanzados. Se buscará, igualmente, la creación de una Maestría Profesional en Artes Dramáticas.

Un nuevo perfil profesional para las Artes Dramáticas

Desde sus inicios la AED ha mostrado su preocupación por la mejora en la enseñanza del teatro.

El primer paso consistió en la formación de un personal docente no solo experto sobre el escenario sino también en las aulas, con pedagogías y técnicas que permitieran la transferencia del conocimiento.

Como nuevo reto, Calderón señala ahora la interdisciplinariedad.

“Cuando uno va a hacer teatro necesita saber hasta de nutrición para manejar el sistema digestivo y la adrenalina. Necesita también de la música, de la arquitectura. Si el tema se las trae hay que buscar a alguien de sociología, antropología, psicología”, explicó el académico.

Aunque ya se han realizado algunos esfuerzos, el nuevo director espera institucionalizarlos y profundizarlos.

En la misma línea, se realizarán esfuerzos por ofrecerle a las y los futuros profesionales las herramientas para que además de actuar estén en posibilidad de asumir otras labores propias del teatro.

“Además de actores hay profesionales en teatro. Son directores, vestuaristas, iluminitécnicos, escenógrafos, profesores, gestores culturales. Hay que ver cómo meterse en la carrera para actualizarla porque son las realidades”, enfatizó.

El teatro para el público

Calderón llega a la EAD con su experiencia de profesor pero también con el antecedente de haber creado el Teatro Girasol y haber dirigido el Teatro Universitario.

Con esta experiencia propone ahora nuevos enfoques para el teatro y la conquista de nuevos públicos.

De la mano de la Acción Social y la Investigación espera mantener la vinculación con las localidades en las que el Trabajo Comunal Universitario de la EAD ya se ha hecho presente.

Quiere también fomentar la escritura de nuevos textos y proyectar una nueva generación de escritores y escritoras que permitan llevar mediante las artes dramáticas un mensaje al público en general y segmentos más determinados cómo la población adolescente y la tercera edad.

“En el momento en que las personas pueden entender que una obra muestra la realidad, lo cotidiano y el público comprende lo que es el teatro, este deja de ser aburrido y se empieza a disfrutar”, indicó Calderón. Esa es la misión que ahora emprende.